Cómo hacer una piscina de obra elevada: Guía técnica de arquitectura doméstica

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Cómo hacer una piscina de obra elevada: Guía técnica de arquitectura doméstica

Descubre el paso a paso estructural para construir un vaso sobre rasante, resolviendo los retos del empuje lateral y la contención de cargas sin tierra.

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Construir una piscina sobre rasante en lugar de excavar el terreno es una solución excelente cuando el suelo es demasiado rocoso, presenta un nivel freático alto o simplemente buscas un diseño arquitectónico integrado en tu terraza o patio. Sin embargo, a diferencia de los modelos enterrados, una estructura en superficie requiere un planteamiento de ingeniería muy diferente. Al no contar con la contención natural de la tierra circundante, el empuje hidrostático lateral recae exclusivamente sobre las paredes del vaso.

En este artículo técnico abordaremos con detalle todo el proceso constructivo, desde los cálculos iniciales de cargas hasta la selección del revestimiento final. Para garantizar un acabado duradero y estético, muchos profesionales optan por instalar un azulejo cerámico de gran formato, que aporta una enorme resistencia frente a la presión del agua y facilita enormemente las tareas de limpieza y mantenimiento a lo largo de los años.

Ventajas y viabilidad técnica de una piscina de obra elevada

Optar por una estructura elevada presenta múltiples beneficios tanto a nivel constructivo como estético. En primer lugar, se evitan las grandes excavaciones con maquinaria pesada, lo que reduce drásticamente el impacto sobre el jardín o la terraza y simplifica el acceso a zonas complicadas. Además, permite diseñar un vaso adaptado milimétricamente al espacio disponible, jugando con diferentes alturas para crear zonas de descanso tipo solárium perimetral.

Desde el punto de vista técnico, el gran reto reside en convertir los muros en elementos autoportantes capaces de resistir toneladas de agua. Cada metro cúbico de agua equivale a una tonelada de peso que presiona constantemente hacia fuera en las cuatro direcciones y hacia abajo en la base. Por este motivo, la estructura armada de hormigón y el correcto diseño de la solera de reparto no son negociables; cualquier ahorro en hierro o espesor de muro comprometerá la estabilidad de la obra a mediano plazo.

Planificación, licencias y cálculo de cargas en superficie

Antes de poner la primera piedra, es obligatorio realizar una planificación exhaustiva que incluya la tramitación de los permisos urbanísticos pertinentes. Al tratarse de una estructura fija de obra que concentra un peso extraordinario por metro cuadrado, los ayuntamientos suelen exigir un proyecto visado por un arquitecto o aparejador, especialmente si se instala sobre una losa de hormigón existente en una terraza en altura o sobre forjados.

El cálculo de cargas debe contemplar no solo el peso estático del agua y de los propios materiales de construcción (hormigón, bloques, morteros y el peso añadido del gres porcelánico), sino también las sobrecargas de uso cuando varias personas se bañen simultáneamente. Un error común en autoconstrucción es infradimensionar los cimientos, lo que provoca con el tiempo pequeños asentamientos diferenciales que terminan agrietando la estructura y rompiendo la estanqueidad.

Paso 1 - Construcción de la solera de hormigón y armado de esperas

La base sobre la que descansará todo el conjunto es el cimiento de la estructura. Tras nivelar y compactar el terreno natural, se procede al mallazo y vertido de una losa de hormigón armado de al menos 25 cm de espesor, reforzada con doble capa de acero mallado para asegurar que las tensiones se distribuyan uniformemente por todo el plano de apoyo.

Es vital dejar preparadas las esperas de acero (hierros verticales que sobresalen de la solera) en el perímetro exacto donde se levantarán los muros. Estas esperas se entrelazarán con el armado vertical de los bloques o del encofrado, garantizando que la unión entre la base y los paramentos laterales sea monolítica y resistente a la fuerza de flexión.

Paso 2 - Levantamiento de muros y encofrado perimetral

Con la solera completamente fraguada, llega el momento de elevar el perímetro del vaso. Para estructuras elevadas, los sistemas más fiables son el uso de bloques de hormigón armado en su interior o la ejecución de un encofrado perdido con paneles especiales de poliestireno o madera, que posteriormente se rellenarán con hormigón vibrado.

Las esquinas merecen una atención especial: es el punto donde convergen las mayores tensiones de tracción lateral. Se deben reforzar con redondos de acero doblados en escuadra que penetren profundamente en ambos muros colindantes. Asimismo, hay que prever desde este momento las pasantes para la fontanería, ya que perforar un muro de hormigón armado una vez curado resulta extremadamente complejo.

Paso 3 - Instalación de la fontanería y elementos de depuración

En una piscina enterrada, las tuberías van ocultas bajo tierra; en una versión elevada, la gestión de la fontanería exige soluciones prácticas. Los tubos de PVC presión deben quedar perfectamente fijados a la estructura o integrados en muretes técnicos perimetrales accesibles, evitando tensiones que puedan provocar fugas ocultas.

Se deben colocar correctamente los pasatubos para el skimmer, los impulsores de retorno, la toma de limpiafondos y el sumidero de fondo (este último ubicado en el punto más bajo de la pendiente interior). El local técnico que albergará la bomba y el filtro de arena debe situarse preferiblemente a una cota inferior o al mismo nivel del espejo de agua para facilitar el cebado de la bomba y evitar problemas de cavitación.

Paso 4 - Impermeabilización y revestimiento del vaso

Una vez que el vaso de hormigón está completamente seco y limpio de lechadas o residuos, se inicia el proceso crítico de impermeabilización. Se aplican morteros osmóticos o membranas líquidas elásticas de altas prestaciones en varias capas cruzadas para garantizar que el vaso sea 100% estanco antes de colocar el acabado estético.

Para el revestimiento definitivo, la mejor elección técnica y estética es el uso de baldosas de gres porcelánico de gran formato, pegadas con adhesivos cementosos deformables de clase C2TE S2 específicos para piscinas. Este material ofrece una absorción de agua prácticamente nula, lo que previene desprendimientos por ciclos de humedad y facilita una limpieza impecable. Para los bordes y zonas de transición, es fundamental rematar con piezas especiales de suelo porcelanico antideslizante para piscinas que eviten resbalones en la zona de playa exterior.

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¿Qué espesor mínimo deben tener los muros de una piscina elevada?

Por lo general, los muros de hormigón armado o bloques rellenos deben tener un espesor mínimo de 25 a 30 centímetros para soportar con total seguridad la presión lateral del agua sin deformarse.

¿Es obligatorio solicitar licencia de obras para una piscina elevada?

Sí, al tratarse de una construcción fija de obra civil que modifica la rasante y concentra cargas estructurales elevadas, se requiere la aprobación del ayuntamiento y un proyecto técnico visado.

¿Se puede instalar una piscina elevada sobre una terraza o forjado?

Sí, pero es indispensable un informe previo de un arquitecto o calculista de estructuras que certifique que el forjado soporta la carga puntual y distribuida que supone el peso del agua.

¿Cómo se evitan las fugas en las tuberías de una piscina elevada?

Utilizando tubos de PVC presión de alta calidad, uniendo las piezas mediante soldadura química adecuada y dejando las canalizaciones accesibles o registrables en galerías técnicas perimetrales.

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